27 de abril de 2007

La magia del clásico

En ésta época de gráficos ultra realistas, efectos deslumbrantes y demás mariconadas gráficas, se da uno cuenta de lo mucho que le apetece desempolvar sus viejas consolas y rememorar aquellas tardes recorriendo a toda velocidad Green Hill, esquivando las diminutas e infintas balas en cualquier frenético shooter arcade o humillando a tus rivales (¿o era al reves?) en las partidas entre colegas en el Street Fighter de turno.

Cadillacs & Dinosaurs... o 'el Mustapha' para muchos

ese mítico 'Mustapha' ... ¡cuántas 25pts invertidas!


Y cuando lo hace, no le chirrian a uno los ojos al ver esos píxeles desfasados que orgullosamente bailan, aparecen y desaparecen como si del Guadiana se tratara inundando las pantallas. Esos disparos chirriantes o aquél mítico "GO!GO!" en los beat'em up poco pueden hacer frente a los profundos diálogos y efectos sonoros de los juegos actuales. Pero ahí siguen, y resulta imposible poner una pega a día de hoy a todos aquellos grandes clásicos de la historia de los videojuegos.

Estamos en plena época del mestizaje, de los juegos salidos de una batidora de géneros que mezclan sin pudor los RPG con las plataformas y los juegos deportivos (a cualquier cosa se le llama innovación...). Una época donde se mezclan churros con merinas con la escusa de renovar la jugabilidad. Con cada anuncio de las nuevas versiones de sagas clásicas le entran a uno sudores fríos, sobre todo si escuchamos esa tan manida fracesita de los cojones: "hemos dado un lavado de cara a la saga incorporando nuevos elementos". Cuánto miedo en tan pocas palabras, y cuántas grandes sagas se ha cargado esta malllamada 'innovación'.

Ni siquiera las dos grandes mascotas videojueguiles se libran. A Mario le pusieron a limpiar en su entrega para GC, que supuso una sincera decepción para un servidor que esperaba otra joya al nivel de Mario 64, y mucho más sangrante es el caso del pobre Sonic al que protituyen indebidamente en juegos sin terminar y en miles de versiones que se cargan su espíritu original.


Pero qué te han hecho, Sonic


¿Y para esta generación qué? Pues nos queda esperar: el dominador de las últimas 2 generaciones, no parece levantar el vuelo, y su apuesta parece seguir los mismos derroteros que han seguido hasta ahora. La recién llegada de Nintendo se llena de cutreports y minijuegos (y de dinero, los muy jodíos), y visto los últimos éxitos de la empresa en su hermana pequeña, parece que su apuesta se dirige a públicos bien diferentes al tradicional. Y por último, la consola de Microsoft se estabiliza pero no parece que acabe de despegar a pesar de contar con tremendos juegazos. Es una época de incertidumbre para el jugón clásico, pero no se puede perder la esperanza. Como en todas las generaciones, alguna sorpresa tendremos.

Y si no, siempre nos quedarán los 'Mega Collection', los auténticos 'Remakes' ... y los servicios de clásicos online de las nuevas consolas...